Sin tiempo para reaccionar, nos encontramos con tetas, culos y pollas en nuestros teléfonos.
No seré yo el que diga que es malo, para gustos los culos, tetas y pollas.
Seguro que la prisa sería otra si la capacidad cerebral de cada uno, de todos, fuera más tolerante, menos impaciente y con voluntad de hablar y sobre todo escuchar al otro.
Se trata de hacer cosas, cuantas más mejor.
Ahí les ha dado. Por cierto poyas o pollas?
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