Hice muchas cosas sin saber por dónde me andaba, sin dudar ni un solo momento.
Con lona, sin nervios, intoxicado, con presión y sobre todo con la seguridad de que fuera como fuese, y de la manera que todo acabara, me daba lo mismo, igual.
El significado o rebote que pudiera tener un fracaso entonces, eran gotas de agua corriendo por la mampara, de nada.
Digo cosas como: "las niñas te mandan un beso, han salido a mi", y "me gusta el melón amarillo Galia, no lo había probado antes".
La indolencia del primer parrafo no es tal ahora, y la importancia está en lo contrario, porque si que importa el resultado, y lo que sucede al salir y mientras tanto.
Fué contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario