Un momento de indecisión en el que de haber estado en otro lugar, habría terminado con las manos llenas mirando al techo, pensando mucho y bien, equivocado de todas todas, pero con razones importantes.
Alguna vez se desbordó la arena, y con alegría, y sin ganas, y con muchos y´s más, sin motivo para tener que recogerla.
En el suelo acaba todo, las cosas que se caen, las que están a punto por ahí las verás, las que uno amasa cuando debe salir corriendo, y las miradas desveladas, esas siempre hacia el suelo.
Míra hacia arriba, hacia el cielo, no me lo indicó nadie, fué todo pose para nada, porque por la tarde no me sale nada, al oscurecer me escondo un poco, y al contrario casi siempre acierto.
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