Montado en el vagón, pensando que bastaba, y no era así, aguantaría hasta la próxima atropellado por botellas, calles frías y sábanas lisas, lisas del todo, ¿se te fué la cabeza la vez aquella que no sabías que pasaba?
Si, se le fué, apoyó el codo en algún lado, y no es mucho de soportar codos a nadie, hizo lo que nadie hace, y debe seguir ocurriendo, (madre mía)
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