Despreocupación en el pecho, alegria en la cabeza, música y destino de domingo.
Hoy veré a alguien que entonó una de mis frases favoritas: "quiero entender aunque solo sea un poquito de algo", buscando sentido a todo, nada sigue la lógica, la mía para ser justo, resquicios mohosos que no llevan a sentido ni ventana donde poner el ojo.
El sol y la muchedumbre como terapia, la luz y el jolgorio despistándome aún más, y la palabra, aliada aburrida en el pelotón que la frente y los ojos montan contra mi, el día menos esperado esto cambia y escribo lo contrario.
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