Qué miedo y que vértigo, no era buena señal imaginarlo o verlo venir; encontrármelo ha sido mezclar rabia con preguntas y respuestas, apoyo, asombro, poner el hombro.
Dormir poco no tiene que ver con perder el tiempo entre quejidos, lá ilusión se come la cordura, y bien, a que hemos venido, ¿a dejarlo pasar todo a cualquier precio?, no hombre, no, ¡que llegue la borrasca!
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